La cirugía de cobertura radicular es un procedimiento periodontal que busca cubrir las raíces expuestas de los dientes, mejorando la estética, disminuyendo la sensibilidad y aportando mayor salud a las encías.
Después de la intervención, los cuidados que tengas en casa son fundamentales para asegurar una buena cicatrización y alcanzar los mejores resultados.
A continuación, te comparto las recomendaciones más importantes:
1. Cuidados inmediatos
- No enjuagues tu boca el primer día. Esto evita que se desplace el coágulo o el injerto.
- Aplica frío por fuera de la cara (paño frío o bolsa de gel envuelta en tela) en intervalos de 10 minutos por 10 minutos, durante las primeras horas. Esto ayuda a disminuir la inflamación.
- Evita hablar demasiado, sonreír en exceso o gesticular fuerte durante las primeras 24 horas, ya que puede afectar la zona intervenida.
2. Medicamentos
- Toma los analgésicos y antiinflamatorios indicados por tu periodoncista en los horarios establecidos, aunque no sientas dolor en ese momento.
- Si se indicó un antibiótico, respeta estrictamente la dosis y duración del tratamiento.
3. Higiene oral
- No cepilles la zona operada hasta que el profesional lo autorice (usualmente 1 a 2 semanas después).
- Cepilla normalmente las demás áreas de la boca, con suavidad.
- Utiliza el enjuague antiséptico recetado (por ejemplo, clorhexidina) a partir del segundo día, sin enjuagar con fuerza.
4. Alimentación
- Prefiere una dieta blanda y fría o a temperatura ambiente durante los primeros días (yogurt, sopas tibias, puré, helado sin trozos, batidos, pescado blando).
- Evita alimentos duros, crujientes o muy calientes, ya que pueden dañar la herida.
- No uses bombilla (popote), ya que la succión puede afectar la cicatrización.
5. Actividad física
- Evita hacer ejercicio intenso o levantar peso por al menos 5 a 7 días.
- Prioriza reposo relativo y descanso, permitiendo que tu cuerpo concentre la energía en la cicatrización.
6. Qué esperar
- Es normal que aparezca inflamación o un leve hematoma en la zona.
- Puede haber sensibilidad o molestias al sonreír o mover los labios, lo cual mejora con el paso de los días.
- Si notas sangrado abundante, dolor intenso que no cede con medicamentos, o desprendimiento del injerto, contacta de inmediato a tu periodoncista.
7. Controles
El seguimiento es clave. Asiste a todas tus citas para que tu periodoncista evalúe la cicatrización y realice las limpiezas necesarias en la zona.